Wado ha vendido 15.000 zapatillas en un año

La historia de esta marca comienza en una fiesta privada donde convocaron a un grupo de amigos y familiares para lanzar una campaña de crowdfunding en la plataforma Kickstarter y, posteriormente, en Indiegogo. Entre los países donde más acogida tienen se encuentran Bélgica, donde  han vendido 3.500 pares, y Alemania, con 3.300. “Son países donde la sensibilidad y el compromiso por la sostenibilidad son muy fuertes”, asegura la cofundadora de la firma, Marta Llaquet.

El carácter sostenible de la firma se traduce en varios aspectos. En primer lugar, Wado ha decidido eliminar el cromo de la producción de sus zapatillas. Este producto químico es muy peligroso para los artesanos del calzado que pueden contraer, entre otras enfermedades, tuberculosis y, además, provoca que la piel de las zapatillas no se degrade. 

Las Wado se fabrican en Oporto, pero la marca es española
Las Wado se fabrican en Oporto, pero la marca es española

Además, por cada par de zapatillas vendidas, Wado planta dos árboles, algo que se traduce en más de 30.800 árboles plantados hasta la fecha -14.000 en India y más de 16.800 en Zambia- a través de la ONG We Forest.
 
“En Wado creemos que todo el mundo puede ser un ‘Gamechanger’, alguien que, mediante pequeñas acciones contribuye a un mundo mejor. Alguien que, de manera más o menos consciente, quiere empezar la transición hacia un estilo de vida más sostenible. Nuestra misión es inspirar a consumidores y otras marcas a unirse a esta revolución”, asegura Llaquet.

La moda sostenible es una tendencia al alza. A marcas creadas con esta característica en su esencia como Ecoalf y Hemper, se unen otras que se están concienciando. Es el caso de Camper, que presenta seis opciones de sneaker con empeines y cordones 100% reciclados (procedente de plásticos reciclados).