
La campaña navideña es el momento más decisivo del año para el sector juguetero. ¿Cómo se preparan y con cuánta antelación comienzan a diseñar su estrategia de marketing para estas fechas?
La planificación de la campaña navideña comienza con mucha antelación, normalmente casi un año antes. Esto permite analizar tendencias, resultados previos y coordinar equipos de producto, retail y comunicación. El objetivo es construir una estrategia global adaptada al mercado local, asegurando que las marcas estén presentes en las listas de deseos con propuestas relevantes y emocionantes.
¿Qué papel juega la emoción y la nostalgia en su comunicación navideña?
La Navidad es un momento profundamente emocional. Trabajamos con marcas icónicas que han acompañado a generaciones, lo que nos permite conectar con la nostalgia de los padres y la ilusión de los niños. Buscamos que las familias revivan recuerdos y creen nuevos, reforzando el vínculo afectivo a través del juego.
¿Qué peso tienen hoy los canales digitales y las redes sociales en la comunicación navideña frente a los medios tradicionales y el punto de venta físico? ¿Y los creadores de contenido con plataformas como TikTok?
Los canales digitales son esenciales para inspirar y generar conversación, con plataformas como TikTok, Instagram y YouTube liderando la conexión con las familias. Sin embargo, la televisión y el punto de venta físico siguen siendo relevantes por la experiencia tangible que ofrece el juguete. Apostamos por una comunicación 360º donde todos los canales se complementan, y los creadores de contenido aportan autenticidad y alcance.
Las cartas a Papá Noel y los Reyes Magos están cambiando. ¿Qué nuevas tendencias o tipos de juguetes están ganando protagonismo entre los niños?
Observamos un auge de juguetes que fomentan la creatividad, inclusión y juego compartido. También crecen los productos con componentes tecnológicos, coleccionables y aquellos vinculados a universos de entretenimiento. Paralelamente, hay una revalorización del juego clásico y duradero, muy apreciado por las familias.
En un entorno tan competitivo, ¿qué factores marcan la diferencia para que un juguete logre “entrar en la carta”?
La clave está en la relevancia de la marca y la experiencia que ofrece el producto. Un juguete entra en la carta cuando emociona, sorprende y conecta con valores que las familias consideran importantes. Innovación, calidad y storytelling son factores decisivos.
¿Cómo adaptan sus mensajes para conectar tanto con los niños (que piden el juguete) como con los padres o familiares que finalmente lo compran?
Es un equilibrio muy interesante. Hablamos a los niños desde la imaginación y la emoción, pero a los padres desde la confianza y los valores. Cada marca tiene su propio lenguaje, pero todas comparten el propósito de inspirar el juego como una herramienta de desarrollo, creatividad y vínculo familiar.
Nuestras campañas combinan mensajes aspiracionales y lúdicos con argumentos más racionales, como la calidad o el valor educativo. El objetivo es que ambos públicos encuentren razones para elegir el producto, combinando emoción y confianza.
Cada vez más familias valoran la sostenibilidad y la responsabilidad en sus decisiones de compra. ¿Cómo lo están integrando en sus productos y campañas?
La sostenibilidad es una prioridad estratégica para Mattel a nivel global. Incorporamos materiales reciclados en nuestros productos, reducimos embalajes y comunicamos estas acciones de forma transparente.