
Conseguir que los niños quieran ponerse crema solar en lugar de resistirse a ella. Este fue el punto de partida de UV Tattoo to Learn, la campaña de ISDIN desarrollada junto a Havas Play y Arena Media, que convirtió la fotoprotección infantil en un juego mediante unos tatuajes capaces de reaccionar a la radiación ultravioleta. La iniciativa permitió distribuir 500.000 unidades en apenas un mes, el doble del objetivo inicialmente previsto.
La campaña, desarrollada entre mayo y julio de 2025, partía de una realidad: los niños no perciben el peligro de la radiación solar porque es invisible y sus consecuencias pueden manifestarse décadas después. Por eso, aunque los padres conocen la importancia de la fotoprotección, conseguir la colaboración de sus hijos no siempre resulta sencillo.
Para resolver este problema, ISDIN creó un tatuaje temporal de cuatro centímetros con tinta fotosensible que reacciona a la radiación ultravioleta. La mecánica se inspiraba en el cuento de Los tres cerditos: cuando el niño se exponía al sol, aparecía un lobo amenazando a los protagonistas. Sin embargo, al aplicar un protector solar con el factor de protección adecuado, el lobo desaparecía. De esta manera, los pequeños podían comprobar visualmente cómo funcionaba la fotoprotección.
Cada tatuaje iba acompañado de un folleto educativo que explicaba, con un lenguaje adaptado a los niños, qué es la radiación ultravioleta y por qué es importante proteger la piel.
Una campaña que convirtió las farmacias en un canal de comunicación
Además de su componente educativo, la iniciativa respondía a un objetivo comercial. El verano concentra el 70% de las ventas anuales de fotoprotectores, según los datos recogidos en el caso, y la marca necesitaba recuperar cuota de mercado tras una evolución negativa, así como reforzar la recomendación de sus productos en el canal farmacéutico.
Para ello, ISDIN distribuyó los tatuajes a través de 3.737 farmacias, donde se entregaban con la compra de cualquier protector solar de la gama Pediatrics. Los farmacéuticos disponían de información específica para explicar su funcionamiento, mientras que los centros escolares participaron también en su distribución como herramienta educativa de fin de curso.
La estrategia de difusión se completó con una pieza audiovisual inspirada en Los tres cerditos, un cuento digital, contenidos para TikTok, Instagram y YouTube y la colaboración de creadores especializados en crianza. La marca también aprovechó el estreno de la película Elio, de Disney, para proyectar una pieza como contenido previo en cines durante el verano.
La recomendación farmacéutica creció un 143,7%
Los resultados recogidos en el caso presentado a los Premios Eficacia muestran que las farmacias participantes registraron un crecimiento de ventas superior al de aquellas que no contaban con la activación. Además, el segmento Pediatrics experimentó una evolución positiva e ISDIN consiguió recuperar cuota de mercado.
Uno de los resultados más destacados fue el incremento del 143,7% en la recomendación por parte de los farmacéuticos. También se superó el objetivo de distribución de los tatuajes: frente a las 250.000 unidades previstas, se alcanzaron las 500.000 en solo un mes.
La iniciativa consiguió igualmente una importante repercusión en medios y redes sociales. La conversación sobre la campaña aumentó un 400%, el contenido orgánico creció un 67,7% y el valor de los medios ganados alcanzó los 799.659 euros.
En cuanto a la difusión publicitaria, la acción llegó al 94% de su público objetivo, equivalente a 5,6 millones de personas, y acumuló 48 millones de impresiones. También registró 6,7 millones de visualizaciones completas en televisión conectada, YouTube y redes sociales.
La campaña obtuvo el oro en Acción Táctica y el bronce en Estrategia Más Original y Disruptiva en los Premios Eficacia 2026.