
Pikolin vuelve a abrir la conversión sobre el dormitorio como refugio de la conexión emocional de la pareja con su nueva campaña.
Un protagonista muy peculiar en la nueva campaña de Pikolin
Desarrollada por la agencia creativa Oriol Villar, “Un topper”, enmarcada dentro de la plataforma de comunicación “Haz algo que te quite el sueño”, arranca en tono de comedia, pero aterriza con un mensaje que invita a la reflexión: la desconexión emocional también duerme con nosotros.
En esta ocasión, el relato parte de una conversación entre amigas en una cafetería. Una de ellas, con mirada pícara, lanza: “Pasamos la noche en un hotel… y había un topper”. El silencio, la risa y la confusión marcan el tono del spot.
Y es que, aunque es común en hoteles, el topper sigue siendo un gran desconocido: el 55% de la población no sabe qué es ni para qué sirve y solo el 15% lo tiene en casa, según datos de IMOP para Pikolin.
Se trata de una capa adicional que se coloca sobre el colchón para aportar un extra de confort, una pequeña mejora capaz de transformar la experiencia de descanso.
“Un topper” estará en televisión, televisión conectada y plataformas digitales. Además, a lo largo de las próximas semanas, la campaña se desplegará también en redes sociales con testimoniales que explican este upgrade cotidiano desde el humor y la complicidad.
“Con esta pieza queremos demostrar que hablar de producto no está reñido con hablar de personas. Nuestro descanso tiene que ver con cómo dormimos, pero también con cómo nos relacionamos”, explica Ana Robledo, directora de marketing de Pikolin. “En un mundo hiperconectado, recuperar la intimidad se ha convertido en un nuevo reto”.
Una campaña basada en datos
El contexto en el que nace la campaña está respaldado por datos. Con el estudio “Intimidad y pantallas”, impulsado por Pikolin, la marca ha analizado cómo los hábitos digitales están afectando a la vida en pareja.
Los resultados reflejan un cambio claro en el dormitorio: 7 de cada 10 parejas utilizan pantallas en la cama antes de dormir y en el 60% de los casos la última luz que se apaga es la de un dispositivo.
Pero el impacto es también emocional. El 46% de los españoles se siente invisible cuando su pareja usa el móvil en la cama, 1 de cada 3 se va a dormir sintiéndose ignorado y el 43% admite haber discutido por este motivo. Además, casi el 40% cree que su pareja prefiere el teléfono antes que a ellos para desconectar al final del día.